Como muchos ya sabrán, Google lanzó su propio browser, denominado Chrome.

El mundo de la informática no escapa a la realidad global y tenemos una amplia gama de reacciones frente a esta noticia, para todos los gustos. Las opiniones divergen de acuerdo a quién las emita: los fanáticos de Google, que estuvieron pegados a su lector de feeds esperando la noticia del lanzamiento y lo descargaron e instalaron en cuanto pudieron; los anti-Google, que ya están hartos de ver al gigante de Internet hasta en la sopa; los renegados anti-sistema y anti-todo, que no se sabe muy bien qué piensan; y, por supuesto, los botones seguidores de Microsoft (que sin embargo, jamás le compraron un producto a la empresa de Bill).

 

En cualquier caso, creo que vale la pena probar esta novedad. Por ahora, Chrome está disponible en versión Beta y sólo para Windows. Se promete que pronto estarán listas las versiones para Linux y Mac (aunque los usuarios del SO de Apple, a.k.a “cool guys”, ya son felices con Safari). Es un proyecto open source que se basa en Webkit, de Apple y Gecko, de Mozilla.

Aun así, incorpora conceptos innovadores. No seré yo quien los “explique”, cuando la misma empresa ha hecho un muy buen trabajo de presentación, encima en formato cómic (en inglés).

 

Pero quiero dejarles mis primeras impresiones sobre el navegador y comentarles lo que más me llamó la atención:

 

  • La interfaz es, según lo esperable, minimalista y sobria, pero muy agradable y con detalles realmente sorprendentes.
  • Las pestañas son el eje central, el basamento de la aplicación. Cada una es un proceso independiente, al igual que los plugins. Hay un administrador de tareas (sí, leyeron bien) que muestra memoria, CPU y ancho de banda consumidos por cada pestaña. Esto hace que un error o fallo en una de ellas no involucre a las demás. Por otro lado, ¡los pop-ups sólo se muestran en la pestaña involucrada! No se abren en una nueva ventana ni nada de eso, quedan encerrados y circunscriptos a la pestaña de la página que los abrió.
  • Puede parecer que la implementación de las pestañas como procesos es poco performante, pero el resultado no es ese cuando se lo utiliza. Los plugins terminan siendo los que más procesamiento y memoria demandan. Además, el concepto de proceso, en teoría, le agrega seguridad y eficiencia; esto último porque le permite un mejor manejo y control de la memoria y una mejor recolección de basura,.
  • La “barra de direcciones” ha sido reformulada y rebautizada. Su nombre omnibox obedece a que tiene un comportamiento más inteligente y funcionalidades agregadas: muestra sugerencias, permite realizar búsquedas…
  • Modo incógnito: privacidad llevada al extremo, permite la navegación sin dejar rastros.

 

Más allá de eso, Google pretende iniciar un cambio mucho más amplio, en Internet mismo. Ha incluido en Chrome un nuevo intérprete de JavaScript, V8, desarrollado especialmente desde cero. Está trabajando en Gears, APIs que pretenden ser cross-browser. La idea final es alcanzar aquello que hasta ahora ha sido una quimera: lograr un estándar Web. Objetivo ambicioso, si los hay. Pero Google parece no ponerse límites.

De todos modos, esto es recién una versión Beta. Falta mejorar algunos aspectos. Uno de ellos, la instalación de plugins.

 

Esta fue mi "evaluación" desde el llano, pero me gustaría conocer vuestra opinión. Mas aun siendo que muchos de ustedes son expertos en la materia y pueden enriquecernos con su aporte .

 

 

 

 

PD: La única empresa de la que recibo aportes monetarios es Clarolab , que nadie lo dude...